Hoy es un regalo, por eso se llama presente

Efectivamente, así es, el hoy es un regalo y por eso se llama presente, y esto no es optimismo de pegatina ni Tao de bar después de la clase de Yoga, esta es la realidad en que vivimos y quien no lo quiera ver puede seguir perdiendo el tiempo hablando de la “cris*s” de los “cojones”, y hágase notar que autocensuro el vocablo “cris*s” y no el castizo “cojones” pues es el primero el que debería resultarnos malsonante por aburrido y paralizante, y es del segundo vocablo del que afirmo, estamos escasos.

Ya ha pasado el tiempo de analizar en nuestro sector (diseño, creatividad) lo que estos años han sido y ahora nos toca construir el nuevo día con las piezas que nos trae el regalo de este presente. Por supuesto que debemos aprender del pasado para no repetir errores, pero han sido tantos los cometidos, y yo el primero, que ya sólo nos quedan las opciones buenas.


De entrada, apliquemos lo de “si quieres resultados diferentes haz cosas diferentes”, por lo que me aplico el cuento y comenzaré por el final:


La Conclusión